lunes, 2 de marzo de 2009

Discurso de Margarita en Mar del Plata (05/08)

A modo de reflejar el espíritu que nos reune en este proyecto en común que es el GEN, consideramos propicio transcribir el discurso que dio Margarita Stolbizer en el encuentro nacional sucedido en Mar del Plata en mayo del año pasado.


CONGRESO DE GENERACIÓN PARA UN ENCUENTRO NACIONAL

MAR DEL PLATA- ESTADIO MUNDIALISTA

EXPOSICIÓN DE MARGARITA STOLBIZER

Venimos desde ayer cargando nuestro espíritu y ya en el cierre de este encuentro lo primero que tengo que hacer es manifestar los agradecimientos sinceros y de corazón, fundamentalmente a toda nuestra militancia de Mar del Plata que ha hecho posible la organización de este encuentro. Mi agradecimiento también a todos los panelistas que entre ayer y hoy han trabajado para traernos sus palabras. El agradecimiento a todos los coordinadores, las disculpas por supuesto, porque hemos estado tan comprimidos en los tiempos, que, si bien pudimos cumplir los objetivos que nos habíamos planteado para este encuentro, lo cierto es que tuvimos que acortar cada una de las etapas previstas del encuentro.

Mi agradecimiento al amigo Rubén Giustiniani, a quienes nosotros habíamos invitado a cerrar este encuentro, y se ha comunicado con nosotros para disculparse, nos ha enviado una nota de saludo porque se encuentra en este momento atendiendo al canciller austriaco, que no es solamente un referente, sino un amigo personal de Rubén, pero sabemos que nos está acompañado y estamos muy agradecidos por eso. Estamos muy agradecidos a todos los que han venido, tenemos aquí referentes de diez provincias argentinas, que están trabajando desde ayer con el sueño común de participar en la construcción de una nueva alternativa política en la Argentina. A los de la Provincia de Buenos Aires, a todos los que han hecho miles de kilómetros para confluir en este encuentro y que esperamos puedan volver a sus lugares de residencia a trasmitir a toda la militancia de sus distritos, el entusiasmo que ustedes aquí han encontrado para trabajar justamente en la búsqueda de un futuro distinto y más justo.

El agradecimiento, por supuesto especial a Elisa Carrió por haber venido a acompañarnos. Nosotros valoramos enormemente la presencia de Lilita en este encuentro como valoramos la tarea que ella viene haciendo desde hace mucho tiempo, la valentía, el coraje, la inteligencia, la generosidad, con la cual ella se ha planteado liderar un espacio político tan necesario en la Argentina. Nosotros estamos pensando y queremos trasmitir esto como cierre de nuestro encuentro y trasmitirle a Lilita que todos quienes estamos aquí sentados somos radicales, que reivindicamos nuestra identidad, porque somos radicales de las convicciones y del corazón, pero también somos los radicales que hemos decidido plantarnos, rebelarnos y desobedecer a las estructuras formales del partido que son cómplices del vaciamiento, la desideologización y la claudicación.

Y como lo hemos dicho en cada uno de nuestros encuentros somos genéticamente radicales, pero también queremos ser la génesis de un nuevo proyecto de país. El proyecto de país que expresa la Coalición Cívica, en quien nosotros hemos encontrado además a través de esos tres principios y valores, que son la defensa de la República, de la ética y de la justicia social, la expresión de lo que han sido siempre nuestras banderas históricas y por eso estamos desde nuestra identidad convencidos en este lugar, en la necesidad de aglutinar las fuerzas políticas progresistas de la Argentina para confrontar desde un modelo de país que frente al modelo del poder, del reparto y del pragmatismo sin valores, se plantee justamente reivindicar los valores humanos y morales que definitivamente nos conduzcan a la construcción de una Nación más justa.

La Coalición Cívica se ha constituido como el espacio de aglutinamiento de mujeres y hombres que de distintos ámbitos quieren un cambio sustancial y también es cierto que este cambio no se puede producir repitiendo viejos esquemas, ni vicios de las fuerzas tradicionales a las cuales nosotros estamos intentando sustituir sin repetir los errores, aquellas fallas del pasado, que llevaron a la política a perder la representatividad y el sentido mismo que los partidos políticos deben tener.

Por eso es que muchas veces hemos dicho, los partidos políticos no se justifican a si mismos si solamente sirven a las elites partidarias que las ponen al servicio de sus intereses personales. Los partidos políticos se justifican si le dan sentido a la representación, si son útiles instrumentos para la transformación y los cambios que la sociedad está demandando, pero también es cierto que los cambios que la Argentina necesita no pueden empezar recién en el momento en que la Coalición Cívica llegue al gobierno. Los cambios empiezan hoy, los cambios dependen de cada uno de nosotros como protagonistas centrales de este proceso que terminará consagrando a la Coalición Cívica para el futuro período de gobierno.

Quiero referirme a este encuentro a partir de lo que nosotros hemos elegido como consigna o título de nuestra convocatoria y que está allí arriba. “El poder, la riqueza y las oportunidades en manos de todos y todas”, esa es la consigna de nuestra convocatoria. Pensando en el poder como una herramienta de transformación que nos exige fortaleza, esfuerzo y convicciones muy fuertes, pero que también nos exige la generosidad de entender que necesitamos a muchas mujeres y hombres comprometidos en este esfuerzo de construir una nueva alternativa política que realmente considere al poder como el instrumento de transformación que la sociedad necesita. Hoy a la mañana escuchamos el mensaje de un dirigente gremial, honesto, probo, y luchador como José Rigane, que nos habló no solamente de las reivindicaciones laborales y sindicales, nos habló especialmente de la energía y de los recursos naturales, como la riqueza que hay que compartir en la Argentina y hablamos también con él de la necesidad de pensar esos recursos y esa riqueza como derechos humanos fundamentales.

Por eso hemos incluido la distribución como una de las herramientas o de los caminos centrales en esa nueva construcción y planteamos además la igualdad de oportunidades. Oportunidades en el acceso a la educación, a la salud, pero fundamentalmente oportunidades frente a la vida. Eso es lo que tenemos que discutir, cómo hace una fuerza política para asegurar igualdad de oportunidades, porque es cierto que la igualdad es un derecho innato, pero también es cierto que no todos nacen iguales. La igualdad no es un valor abstracto, hay que darle contenido a la igualdad a través de un proyecto político que la exprese y el único camino para resolver el problema de las desigualdades y de los desequilibrios es la política, es la democracia, es la gestión publica, esta es la forma de luchar contra la desigualdad. Esto es lo que afecta moralmente a una Nación: cuando muchos compatriotas creen que no tienen los mismos derechos que los demás. Por eso nosotros hemos incluido la igualdad de oportunidades frente a la vida.

También creemos que la igualdad es lo que le da contenido a la libertad. Es imposible que se pueda avanzar en mayores márgenes de libertad y de igualdad, en tanto muchísimos compatriotas sigan sintiendo restringidos el ejercicio de sus libertades y de sus derechos fundamentales. Hay un libro, -que me regaló mi amigo Jaime Linares- que es “Ética para Amador”, ahí Savater habla a su hijo sobre el valor de la libertad y de lo que es la libertad y dice: “Nosotros no somos libres para elegir lo que nos pasa, pero sí somos libres para decidir cómo actuamos frente a lo que nos pasa” y ésta es la dimensión ética que se debe incorporar a la dimensión de la libertad. El ejercicio de nuestras libertades tiene que estar siempre vinculado con una concepción ética cuyo contenido es la igualdad. Y también es cierto que la idea o el concepto de la libertad sobre el cual nosotros construimos esta consigna de la igualdad, es nuestra posición crítica al discurso único, a la búsqueda de la homogeneidad y del disciplinamiento a través de las billeteras que compran, que premian o que castigan. Por eso es que denunciamos que lo que más afecta el modelo Kirchnerista, es la libertad.

El gobierno del Kirchnerismo, este contrato y este poder matrimonial que hoy sufre la Argentina afecta la libertad de las personas a través del uso y del abuso discrecional de dinero y del reparto. Agravia la libertad a través de la descalificación, cuando busca fracturar a la sociedad argentina y restringe la libertad también cuando se pretende el disciplinamiento a través de este pensamiento único. La Coalición Cívica ha definido también que frente a ese modelo del Kirchnerismo hay dos problemas centrales, que nosotros consideramos deben ser los problemas centrales de nuestra agenda política porque hoy son los problemas centrales de la ciudadanía, que son la inflación y la inseguridad. El haber incorporado estos dos temas como prioritarios en nuestra agenda política, significa trasmitir también que no hacemos política solamente con el fin electoralista, sino que entendemos la política como instrumento al servicio de los intereses sociales y por eso atender de manera prioritaria estos intereses y entender de qué manera esto afecta a la vida cotidiana ha sido considerado como una prioridad en la agenda política de la Coalición Cívica. Y el tema de la inflación.

La gente cambio sus prioridades, al contrario, tal vez tuvo una percepción anticipada, aún antes que nosotros mismos de qué manera estos dos problemas son uno solo, en cuanto a la falta de certezas que significa en la vida cotidiana de qué manera afectan la inflación y la inseguridad, los derechos individuales y colectivos. Recién explicaba Tomás Bulat de qué manera la inflación impacta sobre el ciclo económico, sobre los consumidores, sobre el salario de los trabajadores y nosotros creemos que la inseguridad en términos generales, como carencia de certezas en la vida ciudadana afecta fundamentalmente los derechos de las personas.

El gobierno niega los problemas, lo cierto es que como planteaba recién Tomás la inflación existe, aunque el gobierno mienta. Los problemas que hoy aquejan a la ciudadanía ponen en evidencia todos los días el grado de insensibilidad que el gobierno manifiesta frente a los problemas de quienes sufren. El gobierno está hoy en su punto de máxima debilidad por la perdida de su imagen, de su popularidad, por la pérdida y la fractura de su propio electorado y su base política y por la perdida de la credibilidad.

Entonces en medio de esta terrible debilidad, lo que el gobierno imagina en esas elucubraciones estratégicas de los asesores del entorno es volver a ponernos frente a una provocación, a una trampa o a una estafa, que es volver a impulsar a un Kirchner, en este caso a Néstor Kirchner como candidato en la Provincia de Buenos Aires, aunque no reúna los requisitos para serlo y frente a eso desde la Coalición Cívica les decimos, que pongan al Kirchner que quieran, ni la familia entera les va a servir, porque el cambio frente a la indignidad y el atropello, el cambio por la defensa de las libertades y de los derechos de las personas está dentro del espíritu y el alma de cada uno de quienes habitan este territorio y este suelo de nuestra patria, que no van a volver permitir un atropello, pero además está la Coalición Cívica en la Provincia plantada como debe estar para representar como se debe a esos millones de bonaerenses, porque nosotros vamos a ganar la elección legislativa del año que viene, para que la Coalición Cívica gane también la elección del recambio presidencial del 2011. Entre otras cosas también vamos a ganar, porque lo que los bonaerenses no le perdonan a los Kirchner, es que nos haya mandado un gobernador para terminar convirtiéndolo en mendigo del poder central, y que ha preferido ser el heredero de este modelo, en lugar de representar a aquellos mismos que lo eligieron como gobernador.

Eso es lo que no le van a perdonar, pero todo esto es insuficiente. Si nosotros no discutimos en profundidad qué es lo que tenemos que hacer, cuáles son los cambios que tenemos que empezar a producir y protagonizar desde ahora, ¿Cómo se hace en este contexto político y social para efectivamente llegar a cumplir nuestros objetivos y nuestros sueños? No hay duda que lo que necesitamos hacer es reconstituir un espacio político, reordenar las fuerzas políticas progresistas para poder asumir con eficacia este problema central de la inequidad que existe en nuestra provincia y en nuestro país. No tenemos ninguna duda que el GEN y la Coalición Cívica son el instrumento que hay que poner al servicio de la sociedad para defender a través de él los intereses, los derechos y las reivindicaciones más profundas.

También hay que discutir, esta ha sido la tarea que se han dado las comisiones o grupos de trabajo, cuáles deberían ser nuestras estrategias de ensanchamiento de lo que somos y aquí es donde quiero ser muy clara, porque lo hemos hablado durante todo este tiempo con Lilita: la Coalición Cívica no es propiedad ni de personas, ni de partidos, la Coalición Cívica es un espacio que aglutina voluntades de cambio y que supera a los partidos que la integran y por eso hemos avanzado incluso en la decisión de que esto sea expresado en nuestras listas, en la futura elección, para demostrar la voluntad de construir generosamente, convocando no solamente a los militantes de nuestros partidos, sino a la mucha otra gente que está esperando que la representen, desde otras organizaciones políticas, organizaciones sociales, sectores independientes, eso tiene que ser la Coalición Cívica.

Y también es necesario entender que la diversidad de quienes integramos esta coalición es la mayor fortaleza al momento de constituir una mayoría, como la que tenemos que constituir para alcanzar el poder, el respeto a nuestras diversidades, a nuestras identidades distintas, a nuestras procedencias distintas, es también una demostración de construir desde lo cultural a una sociedad mucho mas democrática. Esa es la voluntad de la Coalición Cívica y por eso cuando nosotros planteamos la necesidad de construir una mayoría no estamos hablando exclusivamente de mayoría electorales. Ojalá la conformación de una mayoría electoral que nos lleve al gobierno pueda ser la consecuencia de una mayoría social, de haber conseguido representar a la mucha cantidad de gente, de mujeres y hombres que están esperando con los brazos abiertos nuestra convocatoria y así como la Coalición Cívica ha sido la organización que más fielmente ha representado los intereses del campo en el conflicto frente al gobierno, porque entendimos que el campo no puede ser simplemente un sujeto fiscal para ver cuanta plata se le saca y entendimos que el campo es un instrumento para el desarrollo productivo de la Argentina, pero así como la Coalición se ha puesto a la cabeza, acompañando a los dirigentes y a las organizaciones del campo y creemos con legitimidad que hoy representamos a ese campo, que no son los dueños de los campos, que no son siquiera sólo los productores, que son los pequeños, que son los peones rurales, que son los pequeños comerciantes y profesionales del pueblo, que también saben, sobretodo en los pequeños pueblos del interior, cuánto importa en la generación de empleo y desarrollo la capacidad productiva y de riqueza que el campo tiene. Pero es cierto que si bien la CC hoy puede demostrar con legitimidad la representación del campo, como lo dicen nuestros carteles, la construcción de una mayoría social nos impone mucho más que eso.

Estos son los desafíos de los cortos plazos. La CC tiene que tener rápidamente una estrategia de convocatoria y de representación de todos los trabajadores de Argentina, de los trabajadores públicos, de la industria, como de los peones rurales. Eso es construir una mayoría social, necesitamos cuanto antes convocar y representar a los estudiantes, necesitamos incorporar a los jóvenes porque no hay una representación política que pueda existir sin jóvenes. Los jóvenes que sufren hoy las dificultades para obtener un empleo que les permita ingresar al mundo adulto y sin embargo tienen la presión que todos les hacemos para que sean adultos. Necesita la CC convocar y representar a los jubilados. Esta tiene que ser una causa central de nuestra representación mayoritaria. Necesitamos salir a convocar a las mujeres y a los hombres que están en sus casas cuyas reivindicaciones son tal vez las más simples, las del entorno familiar, aquellos para quien las pequeñas cosas de su entorno doméstico, son las reivindicaciones más importantes de su vida y que también la Coalición tiene que saber interpretar y representar.

Esta es la forma en que se construye una mayoría social que no solo aspire en términos electorales a ganar una elección. Esto es construir una mayoría social de poder que nos permita avanzar en ese esquema de igualdad y distribución que plantea el título de nuestra convocatoria. Nosotros necesitamos encontrar la razón de nuestra unidad, de los que somos y de los que vienen, no en la uniformidad, sino en la clara explicitación de los valores que nos une y en ese sentido quiero repetir lo que han sido desde el inicio del GEN nuestras reivindicaciones. Siempre dijimos que la construcción debemos hacerla desde distintas dimensiones, desde la dimensión ideológica, programática, organizativa, ética, humanista y frentista, porque creemos justamente que la construcción frentista que hoy es la Coalición Cívica es una demostración de nuestra vocación generosa de construir para un país con mayor justicia. Finalmente quiero hacer una referencia a como creo que todo esto cierra. Todo esto cierra si sabemos entender que el capital principal para llevar adelante un proyecto político es su militancia. La militancia es el capital político que tienen las organizaciones y los partidos.

El sentido de la militancia y la representación es muy profundo. En esto quiero destacar sobre todo aquel pensamiento del viejo líder socialista sueco Olor Palme, cuando hablaba de la militancia de las pequeñas cosas. Cuando hablaba de la importancia de que el militante sienta que contribuye a construir el gran proyecto y los desafíos de las grandes cosas, militando por las pequeñas cosas. La militancia de las pequeñas cosas, es la de los militantes abnegados, esforzados y por lo general invisibles. Es la de aquellos que desde ayer hasta hoy y de varios días antes trabajaron aquí para acomodar las sillas, colgar carteles, armar las carpetas, hacer la cantidad de cosas que se hicieron los días previos a llegar a este encuentro y que sin embargo hoy casi ninguno de nosotros conoce cuales son sus nombres. Por eso la militancia es esforzada, invisible, pero por sobre todas las cosas es la militancia ilusionada, es la que nos da fuerza para seguir todos los días en el objeto de construcción que nos hemos propuesto. Vibra el militante cuando trabaja, cuando estudia, cuando expone, cuando reparte un volante, pero por sobre todas las cosas vibra la militancia cuando tiene la capacidad de sentir que desde las pequeñas cosas que hace contribuye a resolver el problema de los que sufren. Siempre insisto con que la condición natural del militante, que nunca debe perder cualquiera sea el lugar al que llegue, es la capacidad de sentir igual que los que sufren. Eso hace que uno pueda trasladar desde lo emocional la posibilidad de soñar para transformar la realidad.

El militante es ante que ninguna otra cosa la buena persona, es el buen padre, el buen hijo, el buen hermano y el buen amigo, es la buena persona que sabe que la mejor sociedad y más justa no se construye solamente desde lo honesto o lo bueno que cada uno puede hacer individualmente, sino, cuánto podamos contribuir a la construcción de un proyecto colectivo que nos muestre una sociedad más buena, más generosa, más justa y más honesta. Esa es la tarea que los militantes deben hacer en las construcciones que nos exigen humildad, generosidad y grandeza. La humildad de reconocernos parte desde las pequeñas cosas, de los grandes desafíos. Ayer dijo nuestro amigo intendente de Pigüé, el “pájaro” Grenada: “lo que hay que hacer siempre son tres cosas, soñar, planificar y actuar”, y nos marcó el camino con esas tres palabras. Y nos hizo una convocatoria. Yo estoy convencida que tenemos un mundo y una nación lleno de miles, millones de personas que quieren tener una sociedad más justa, que quieren contribuir a que la gestión pública sea más honesta, a que las personas tengan la posibilidad de ejercer sus derechos y sus libertades a partir del respeto de los derechos y libertades de los otros.

Tenemos una enorme cantidad de personas que sueñan, como nos dice el “pájaro” por esa sociedad más justa y todos ellos lo que están haciendo es reclamándonos para que ayudemos a planificar con participación, que es lo que fortalece y enriquece la democracia abriendo el camino para actuar y para llegar a conseguir ese sueño de la sociedad más justa. Siento que nos están esperando, siento que hay una sociedad abierta, o que es más, que nosotros somos quienes tenemos que abrirnos para salir en búsqueda de toda esa gente que nos está esperando. Con Lilita compartimos una entrañable amistad hace unos años en el Congreso de la Nación que fue la amistad de Don Alfredo Bravo. Yo aprendí de las conversaciones con Alfredo, lo que expresaba de manera muy esquemática un cuadrito que él tenía colgado en su despacho con una frase de Ghandi que dice: “la alegría no está sólo en la victoria, sino en la lucha” y yo quiero decirles que el espíritu de este encuentro es la alegría que todos necesitamos en nuestra lucha, en la lucha que hemos iniciado para que ésta sea sin lugar a dudas nuestra puerta a la victoria.

Muchas gracias.

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